Ser emprendedora o emprendedor es más difícil de lo que cuentan en los videos motivacionales que nos encontramos en Facebook. La realidad es que renunciar a tu trabajo e ir atrás de tus sueños no es tan romántico cuando estás en el súper comprando unas latas de atún para comer durante la semana. Sin embargo, sabemos que lograr tus metas es muy satisfactorio y queremos apoyarte para que te aventures a seguir por el camino que tú misma o mismo pavimentes.

El primer paso, incluso antes de comenzar tus cuentas, es conceptualizar tu marca. Es más fácil comunicar de qué trata tu proyecto cuando tú misma o mismo te lo has preguntado. Contestando estas preguntas, seguro tendrás más clara la ruta que deseas seguir:

  • ¿De qué trata tu proyecto o marca?
    ¿Eres un restaurante vegano o eres una taquería? No es necesario ser tan filosófica o filosófico en esta etapa. Recuerda que es importante ser claro cuando comunicas de qué se trata tu proyecto.
  • ¿Qué haces y qué ofreces?
    Define y enlista exactamente cuáles son los servicios o productos que proporcionarás a tus clientas y clientes.
  • ¿Quién es tu competencia directa e indirecta?
    Siendo sinceras, es muy probable que exista ya una marca que esté vendiendo lo mismo o algo similar a ti. Haz un Benchmark para identificar a tu competencia. ¿Qué ofrecen? ¿Cómo se comunican? Esto te llevará al siguiente paso.
  • ¿Cuál es tu diferenciador?
    Encuentra en qué te diferencías de tu competencia y sácale provecho. Lo que te hace diferente te hace más fuerte.
  • ¿Quién es tu clienta o cliente meta?
    Identifica cuál es tu cliente e imagina su rutina diaria. Qué come, qué música escucha, a qué se dedica…
    Identificar a tus clientes potenciales te permitirá decidir en qué plataformas necesitas estar, cómo y de qué hablarles. Háblales en su idioma acerca de las cosas que les interesan.
  • ¿Qué esperas lograr con tus redes sociales?
    Es muy importante plantearte cuál es tu objetivo al estar ahí. Nosotras vemos las redes sociales como canales de comunicación que podrían convertirse en venta, pero sobretodo sirven para comunicarte 1 a 1 con tus clientes. Identifica tu meta para que actúes acorde a esta.
  • ¡Busca inspiración!
    No te limites a cuentas similares a la tuya. Puedes basarte en tu directora o director de cine favorita o favorito, ilustradoras o ilustradores o incluso colores y sabores. Crear un moodboard de lo que más te gusta y tenlo a la vista. Esto te facilitará la vida al momento de crear cualquier tipo de contenido.

Con estos puntos, seguro te será mucho más sencillo comenzar a estructurar tu plan de acción. El siguiente paso es definir en qué plataformas estarás, cuál será tu índice de contenido y qué tan frecuentemente necesitas postear. Si quieres aprender a llevar a cabo las siguientes etapas, espera nuestra próxima nota o escríbenos. Nos encanta dar consultoría.

Ilustración de Mónica Andino.